Nice!
Una bellisima barra interactiva. Fantástica, si tuviera un bar la quiero. Aunque corro el riesgo de que nadie me consuma más de un trago y se quede ahi mirando toda la noche…
Degeneration
Gracias, Facu, por el link ![]()
Cucharita
¿Qué pensás?
Nada. Sólo que creo que estás jugando con fuego. Cuando uno juega con fuego tiene que saber que puede quemarse en cualquier momento.
¿Y vos? ¿No jugás con fuego también?
No. Yo cocino. Yo incinero. Yo manejo el fuego en la punta de mis dedos para que materialice mis deseos y destruya mis obstáculos.
¿Nunca te quemaste mientras cocinabas?
Puede ser… pero duele un poco menos…
Aunque es menos divertido…
Diario de una golfa
Recorreré tu vientre con la lengua mojada de deseo enardecido, olvidando la sucia desidia producida por la rutina, esa que ralentiza los días volviéndolos densos y pastosos, como arenas movedizas que te atrapan impidiendo cualquier movimiento desesperado…
Jejeje, no, no es mio, lamentablemente
Lo encontré por internet hace unos días, el sitio en cuestión se llama Diario de una golfa, para los amantes de la buena literatura erótica, o mas bien, quienes disfruten de la buena literatura sensual y no le hagan asco al sexo, péguense una vuelta por el lugar y disfruten de la pasion hecha letra.
Oh, si, es para mayores de 18, aunque en mi opinion a partir de los 13 o 14, con un buen intelecto, ya deberian poder disfrutarlo. ¡Joder, que en las escuelas secundarias deberian dar algo de literatura erótica! Que buen mundo sería…
Un brindis por la pasión.
Simplemente
Soy una especie de creyente en mi falta de fe y, a pesar de que he cambiado, sigo siendo el mismo; mi preocupacion no es otra que ésta: para qué podría servir, cómo podría ayudar y ser útil de alguna manera, cómo podría saber más y ahondar en este o aquel tema.
- Vincent van Gogh (1853-1890)
Alerta Friki
Deseo
Sentada en mi escritorio atendiendo a mi trabajo, supe enviar algunas señales con sólo levantar la vista durante el segundo que pasabas junto a mi al atender tus asuntos. Una simple rutina, rayano lo automático. Te miro a los ojos, apenas moviendo la comisura de mis labios sonrío y vuelvo a bajar la vista sobre mis papeles. Nunca te dirijo la palabra, ni siquiera sé tu nombre. Escondo mis ojos cuando nos cruzamos en la calle o cuando compartirmos el asensor. No necesito nada más.
El día que me levanté a entregar el informe semanal, no pensé en vos. Pero cuando a mitad del oscuro pasillo sentí ese par de brazos arrinconándome contra la pared, supe que no podía ser nadie más. La luz del ventanal apenas llegaba a delimitar tu contorno, una delgada linea gris en la oscuridad. Sentí tu perfume, y el cálido aliento que me llegaba desde donde debían situarse tus labios cuando me hablaste.
- ¿Qué querés de mí?
Mi mente me rogaba que gritara y pidiera ayuda, pero mi cuerpo actuó por voto propio cuando me empujó a responderle.
- ¿Qué querés que te conteste? ¿Qué muero por liberar a esa bestia salvaje que se asoma cada día por tus pupilas oscuras? ¿Que puedo sentir hasta la más leve perturbación que tu cuerpo ejerce sobre el aire que nos rodea? ¿Que tus lentes son el último cristal que me separa del país de la maravillas? ¿Que no puedo evitar mirarte y desnudarte con mis ojos? ¿Que muerdo todo el tiempo mis labios para no saltar sobre los tuyos? ¿Que cada vez que cruzo este pasillo espero encontrarte y que me ames sobre esta pared? - Silencio.- O quizás… ¿que todo fue un desafortunado malentendido?
[[ Foto por (y de) Ana Gentili ]]
Neo absolutismo
La sensación es general, ya ni hace falta ser compatriota argentino para percibir ese dedito que tanto molesta en la zona rectal de cada uno de nosotros.
Uno, educado para ser medianamente coherente, a quien fomentaron la curiosidad desde los primeros años de vida, a desconfiar de los que nos hacen sentir incómodos, a exigir explicaciones cuando algo no nos convence y discutir los problemas para resolverlos. Uno, en ese contexto, no puede evitar tratar de ver la situación en un marco de benevolencia rayano lo ingenuo, con la inocente esperanza de encontrarle un sentido a tanto desastre social.
Tenia 14 años cuando aprendí sobre Luis XIV y su soberbio l’etat c’est moi. En realiad la mayoría de las cosas que aprendí en esa época me parecieron formidables, pero quizás por causa de mi eterna impericia en las renaciones sociales, nunca logré aprehender de todo cual era el problema por el cual la humanidad nunca se ponía de acuerdo. Cuando veía a los chicos de mi edad peleandose por tonterías, yo pensaba que era simplemente eso, cosas de la edad del pavo, insignificancias que las hormonas convertían en algo de aparente importancia para que ebullieran en la superficie como una molesta urticaria. Pero luego comencé a ver el mismo estúpido comportamiento en gente grande, de la edad de mis padres, de mis abuelos, gente que lleva adelante importantes compañías, organismos sociales, instituciones, territorios políticos.
¿Por qué la gente se hace tanto problema si la forma más simple y saludable de hacer las cosas es hacer las cosas bien?
Me explicaron que el problema era, escencialemente, que cada persona tiene una idea distinta de lo que es “hacer bien las cosas” y que el conflicto se desataba cuando estas posturas se encontraban.
¿Por qué mierda los reyes llenaban de consejeros -ñoquis- sus cortes si al final iban a hacer lo que se les venía en gana en el momento?
Los consejeros, pensadores, especialistas en su área, estaban ahi para educar al soberano sobre un tema que les es ageno. De este modo el poder no necesitaba disgregarse, sino concentrarse en una última gran decisión desde la cabeza de la gran pirámide informacional, nodo de las distintas caras del problema, responsable de utilizar las herramientas para encontrar la mejor solución posible.
El asunto es que se ha descubierto hace ya varios siglos, de las ventajas de tener un consejero para asumir las culpas de nuestras decisiones irresponsables una vez que el problema se nos va de las manos y nos quedamos sin respuestas.
Nunca entendí eso tampoco… ¿Por qué cagarse tan abiertamente en quienes confían sus vidas en tus manos? ¿No es mas fácil -y feliz- hacer las cosas bien?
Hace ya más de una semana que el cursado de mi carrera en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, se ha visto obstaculizada por culpa de la política. Aclaro que nunca me interesó involucrarme en la política, como dije antes, soy terriblemente incompetente en las interacciones humanas, además me educaron no perder tiempo en hablarle a los oídos sordos, y la gente con banderas sólo escucha la voz propia. Pero la situación que nos toca vivir los ultimos días, es digna de una sátira. Ríe, llora o las dos cosas. Los estudiantes de la educación pública ya estamos hartos acostumbrados de estudiar en condiciones insalubres. Ya no nos quejamos de la falta agua, luz y gas; ya aprendimos a creer en dios cada vez que la subimos la escalera del segundo piso y la grieta no cede bajo nuestros pies; descubrimos que en nauseabundo olor del baño puede ser molesto pero no al punto de matarnos; no nos vamos a poner meticulosos y preguntarnos qué alimañias viven bajo el suelo o sobre el cielorraso derruído, y ni hablar, si los griegos daban clase al aire libre, nosotros podemos arreglárnosla sin vidrios en las ventanas. ¡No hay plata, señores! Hay que sacar lo mejor de uno, y darle para adelante con lo que hay y dar gracias.
Oh, pero no se vayan, ahora viene la parte graciosa. Desde el lunes pasado, la facultad pública cuenta con los servicios de la impecable… ¡SEGURIDAD PRIVADA! ¡Claro que si! ¿No es genial? Un lujo, dos jovenes serviciales en la entrada de calle Corrientes y dos en calle Entre ríos, velando por nuestra seguridad tomando mate a cuatro manos.
No sé por qué nos quejamos ahora, fue la decisión de nuestros representantes. Oyeron nuestras peticiones, los consejos profesionales de nuesta profesora -arquitecta- sobre el terrible riesgo que representa la grieta en la escalera que va hacia el segundo piso, las sugerencias y planes de acción planteados por la comisión de seguridad que se conformó el año pasado para resolver el problema de la integridad física de los estudiantes, las propuestas humanitarias respecto a los niños en situacion de calle que pasan día a día por el edificio, la contemplación sobre los magros sueldos de los profesores que aun así dan clases en vez de dejar que la cultura colapse en un hoyo negro de ignorancia. Tuvieron toda la información, todos los problemas que se deben resolver, y la solución que decidieron implementar, fue esta: contratar seguridad privada.
Luis XIV no solo se adjudicaba la envestidura del estado, practicamente se consideraba un dios, el que todo lo sabe y cuyas decisiones no deben ser cuestionadas. Dios obra en formas misteriosas. Si sos creyente, debes confiar en tu Dios, el sabe, vos no. Se ha encargado de que así sea, castigándote por querer saber, por cuestionar, por rechazar tu limosna, por trabajar, por querer mejorar, por resistir.
Dado que el dinero que mantiene a la UNR viene de cada uno de los ciudadanos argentinos que paga impuestos, esperé ver una gran repercusión e indignación en los medios y la sociedad en general… pero sólo apareció una nota del rector diciendo que eramos 40 estudiantes rebeldes buscando excusas para molestar a la gente que trabaja por la educación…
Me duele muchísimo todo esto, no sé si consolarme pensando que estoy siendo gobernada por niñatos caprichosos que no entienden nada o por demonios impíos demasiado inteligentes…
Deja vu…
“Cuando advierta que para producir necesita
obtener autorización de quienes no producen nada;
cuando compruebe que el dinero fluye
hacia quienes trafican no bienes, sino favores;
cuando perciba que muchos se hacen ricos
por el soborno y por influencias más que por el trabajo,
y que las leyes no lo protegen contra ellos sino,
por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted;
cuando repare que la corrupción es recompensada
y la honradez se convierte en un autosacrificio,
entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse,
que su sociedad está condenada.”
- Ayn Rand “La Rebelión de Atlas” (1957)
Sabiduría
La gente piensa dos veces antes de cuestionar una frase firmada por “anónimo”
- Anónimo
Bueno, despues de todo ha dicho tantas cosas…


